Democracia, Tiempos

Mitos y discursos políticos en Nicaragua

La mujer pájaro. Escultura egipcia, Museo de Brooklyn.

La mujer pájaro, representación de La Gran Madre, el arquetipo del cambio y la transformación. Museo de Brooklyn.

Durante los últimos meses, tal vez los últimos años, he participado en distintos espacios de debate político y académico en Nicaragua, donde he escuchado algunas ideas entre diversos actores sociales y políticos. Las he llamado “mitos” porque se asumen como establecidas, verdaderas e incuestionables, y son reproducidas sistemáticamente en los discursos sin debate ni interrogación alguna. Aquí algunas de ellas:

  • La idea de que el cambio social, y político, es el resultado de un gran acontecimiento o movilización. Probablemente esta idea está asociada al pasado reciente y el imaginario que se construyó en la sociedad nicaraguense a partir de la revolución y las elecciones de 1990. Pero el cambio social es un proceso, no un acontecimiento, por lo tanto, no transcurre en un día, y a veces ni siquiera en unos años.  La sociedad nicaraguense está cambiando, y en ese proceso perviven viejas ideas y prácticas como el autoritarismo, con nuevas ideas y prácticas como la conciencia ciudadana sobre los derechos. El cambio no es lineal, está lleno de tensiones y retrocesos, pero una vez desencadenado, es inevitable.
  • Las élites son todopoderosas y nada se puede hacer para cambiarlas. Pero, de hecho, los grupos de poder tradicionales tienen abiertos varios campos de disputa con grupos de poder emergentes. Esas disputas no están resueltas y las crisis, así como los acuerdos o pactos entre ellos forman parte del juego político para redistribuir el poder. Las disputas han abierto una gran brecha entre las élites y el resto de la sociedad nicaraguense, que expresa su rechazo a los rejuegos del poder a través del distanciamiento de la política, los bajos niveles de confianza en las instituciones y los actores políticos, y el creciente descontento social. El rechazo social y la falta de legitimidad les afecta, y mucho.
  • La unidad de las fuerzas políticas es indispensable para restablecer el rumbo del proceso democrático en el país. Para reforzar esta idea se citan experiencias del pasado reciente, pero en realidad, en esos casos no hubo tal unidad. Sí se construyeron consensos y coincidencias en la acción política que permitieron alcanzar metas, o utopías políticas si se quiere, pero que conservaron la diversidad de los actores protagonistas así como la diferencia de sus intereses. Tanto es así que los frentes amplios y las coaliciones volvieron a fragmentarse al día siguiente de conseguido el objetivo planteado. La sociedad nicaraguense no espera una nueva gran alianza de fuerzas políticas, en realidad lo que espera es una nueva propuesta política pensada más allá de los calendarios electorales y que recoja verdaderamente sus expectativas de mejoría. Una propuesta transparente, ética y democrática que le devuelva la confianza y la esperanza.

Managua, 10 de julio de 2017

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7 thoughts on “Mitos y discursos políticos en Nicaragua

  1. Me alegra volver a leer tus análisis y en tu blog. Y me parecen acertadas tus reflexiones. En el último punto, sumo una idea: unaa propuesta que no dialogue con la agenda cansina de la coyuntura política tradicional, sino que más retome una nueva agenda que la misma gente ya está gritando.

    • Gracias, Mildred. De acuerdo con tu comentario al último punto. Eso fue lo que me movió a escribir esta entrada. La propuesta y el discurso debe dialogar con la gente y no con el poder dominador.

  2. Julio Icaza Gallard dice:

    Los verdaderos cambios sociales se producen lentamente y casi de forma inadvertida. Las revoluciones generalmente han regresado al antiguo punto de partida. Por eso Popper prefería hablar de cambios graduales. El cambio es posible, pero no estoy seguro de que sea inevitable. No hay predeterminación histórica, no somos una encarnación progresiva del Espíritu como creía Hegel ni hay leyes fijas que orientan la historia hacia la utopía comunista como creía Marx. Avanzamos y retrocedemos. El cambio es una condición permanente, pero nada ni nadie nos garantiza que este sea para bien, excepto nuestra voluntad y determinación de luchar por un mundo mejor.

    • Tiene usted toda la razón, Dr. Icaza. No hay predeterminación ni el cambio es siempre para bien. Depende de los actores y las interacciones entre ellos. También tiene razón cuando dice que avanzamos y retrocedemos. En sociedades como la nuestra, donde el cambio produce tensiones tan fuertes, se puede observar esa dinámica. ¡Verdad que vale la pena seguir conversando estos temas! Gracias por su comentario.

  3. Felix Maradiaga dice:

    Elvira: Muy acertado escrito. Hago propios tus conceptos que con sencillez y precisión, ponen el dedo en algunos de los mitos políticos que repetidamente se escuchan en Nicaragua. Hace falta un debate a profundidad sobre estos temas.

  4. Me quedo con lo último Elvira, las propuestas políticas salen como en un spring de spinning, siempre de cara a los comicios electorales. Un año o seis meses antes comienzan a acercarse a la gente para ganar adeptos pero ni antes ni después salen a dar la mano, besos o chinear a niños para tener “empatía” con los votantes. (Tamara)

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